Pero el protagonismo de SoftGuard no se limita al espacio de exhibición. La compañía forma parte también de la agenda académica con la conferencia “Continuidad Operativa: cuando la seguridad se convierte en valor empresarial”, presentada por Laura Alcas, CEO de SoftGuard Perú, junto a Adrián García, Senior Solution Engineer de Dahua Technology.
El título de la conferencia plantea, en sí mismo, un cambio de perspectiva. Durante años, buena parte de la industria de la seguridad electrónica estuvo concentrada en una pregunta concreta: cómo detectar y responder ante una amenaza. Hoy, con las organizaciones cada vez más dependientes de sistemas tecnológicos interconectados, aparece una segunda pregunta: cómo lograr que la operación continúe cuando ocurre un incidente.
Ese desplazamiento transforma a la seguridad en una variable vinculada directamente con el negocio. Una central de monitoreo, una plataforma de gestión de eventos, una cámara, un sistema de intrusión o una herramienta de control remoto dejan de ser elementos aislados cuando forman parte de una arquitectura capaz de generar información, automatizar procesos y facilitar decisiones. Es precisamente en ese punto donde la integración adquiere relevancia.
SoftGuard y Dahua tienen una propuesta concreta: mostrar cómo la combinación de plataformas de monitoreo, video e infraestructura tecnológica puede llevar la gestión de la seguridad hacia operaciones más conectadas. La propuesta contempla, entre otros aspectos:
Videoverificación en tiempo real
Automatización de eventos
Integración con cámaras, NVR y soluciones de intrusión
El contexto elegido para esta presentación tampoco es casual. La agenda del Encuentro Tecnológico ALAS Lima 2026 muestra una industria que está ampliando su campo de discusión. Antes de la presentación de SoftGuard y Dahua, el programa aborda temas como la seguridad corporativa, el control de acceso inteligente, la optimización de recursos y el gobierno de la seguridad en la era de los datos y la inteligencia artificial. Más tarde, la agenda se desplaza hacia ciberseguridad, sector financiero, seguridad patrimonial y minería.
El denominador común es claro: la tecnología de seguridad está dejando de funcionar como una isla dentro de las organizaciones.
Para los responsables de seguridad, esto significa dialogar cada vez más con áreas de tecnología, operaciones, riesgos y dirección. Para los proveedores, implica demostrar no solamente qué hace una solución, sino qué impacto tiene sobre la continuidad, la eficiencia y la capacidad de respuesta de una organización.
El Encuentro Tecnológico ALAS no es solamente una exposición de productos. Su agenda combina formación, casos de estudio, innovación, networking y espacios de intercambio entre los distintos actores del mercado. La organización convocó a directivos, responsables de seguridad, tecnología, riesgos, logística y compras, además de integradores, consultores y fabricantes.
Ese cruce resulta especialmente significativo en un momento en que la industria discute conceptos que hace algunos años parecían pertenecer exclusivamente al ámbito tecnológico: inteligencia artificial, datos, automatización, integración de sistemas y ciberseguridad. La seguridad física y la tecnología digital están convergiendo. Y en esa convergencia, la continuidad operativa aparece como uno de los conceptos capaces de unir dos mundos: el de quienes necesitan proteger personas, activos e instalaciones y el de quienes necesitan garantizar que una empresa pueda seguir funcionando cuando algo sale mal.
Desde el Pullman Miraflores, la conversación que propone SoftGuard junto a Dahua apunta justamente hacia allí: la seguridad no solamente como mecanismo de protección, sino como parte de la infraestructura que permite que una organización siga operando.
En una industria acostumbrada a medir el valor de la seguridad por aquello que logra evitar, el desafío ahora parece ser otro: demostrar también todo lo que una buena estrategia de seguridad permite que continúe sucediendo.




Lima, Perú. — La seguridad ya no se discute únicamente en términos de prevención, vigilancia o respuesta ante incidentes. En las empresas, la conversación está cambiando: ¿qué ocurre con el negocio cuando un sistema falla?, ¿cuánto cuesta una interrupción?, ¿qué papel juega la tecnología para mantener una operación funcionando aun frente a escenarios imprevistos?
Esas preguntas nos atravesaron en el Encuentro Tecnológico ALAS, en el Pullman Hotels and Resorts Miraflores, en Lima. La jornada combinó conferencias, exhibición tecnológica y espacios de networking alrededor de algunos de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria.
SoftGuard Perú compartió espacio con Dahua Technology, en una propuesta que puso el foco en la integración entre software, hardware y operación de seguridad.